A pesar de estar prácticamente abandonadas, se encuentra muy bien excavadas y accesibles. Al menos no hay basuras ni malos olores alrededor y se pueden visitar libremente. A nosotros nos gustó mucho y ni imaginábamos que este monumento tan importante se encontraba aquí.

La Necrópolis Romana de Osuna se sitúa a las afueras del casco histórico, en una zona ligeramente elevada que en época romana quedaba junto a una de las vías de acceso a la ciudad antigua, la Urso romana. Como era habitual en el mundo romano, los enterramientos se disponían extramuros, alineados en torno a los caminos principales, de modo que los sepulcros quedaban a la vista de quienes entraban y salían. Hoy el entorno ha cambiado, pero todavía se percibe esa lógica siendo un espacio vinculado directamente a la ciudad y a su trazado antiguo. La mayor parte de las estructuras conservadas se datan entre los siglos I a.C. y II d.C., en un momento de plena integración de la ciudad en el sistema romano. Osuna, conocida entonces como Colonia Genetiva Iulia, tenía un cierto peso administrativo y jurídico, y eso se refleja también en la complejidad de sus espacios funerarios.

En la necrópolis se conservan tumbas antropomorfas excavadas en la roca, cámaras subterráneas a las que se accede por escaleras talladas, con bancos corridos para depositar los cuerpos y nichos laterales. Algunas tumbas muestran restos de decoración arquitectónica en fachada, lo que indica que no todos los enterramientos eran iguales y que existía una jerarquización social evidente incluso en la muerte. Una de las curiosidades del conjunto es precisamente ese carácter semirrupestre. Son espacios excavados en la propia piedra del terreno, adaptados a la topografía local. Esto ha favorecido su conservación parcial, pero también ha provocado que muchas estructuras se hayan perdido o deteriorado con el paso del tiempo.

Las excavaciones arqueológicas realizadas desde el siglo XIX permitieron documentar numerosos enterramientos y ajuares funerarios que se custodian en museos. Es un lugar en donde se puede descender a algunas de las cámaras y observar de cerca la técnica de excavación, lo que ofrece una experiencia directa con el mundo antiguo que no siempre es posible en otros yacimientos más musealizados, siendo éste uno de los atractivos de esta excavación. No es el monumento más conocido de Osuna, eclipsado a menudo por su patrimonio renacentista, pero aporta una capa cronológica fundamental para entender que la historia de la localidad no comienza en el siglo XVI, sino que hunde sus raíces en un pasado mucho más antiguo y estructurado de más de 2000 años de historia.
¡¡Conoce y vive España!!




















No hay comentarios:
Publicar un comentario