Es una hermosa catedral en el centro neurálgico de la ciudad granadina de Guadix. Nosotros íbamos con la intención de visitar la alcazaba, pero ésta lleva más de 20 años cerrada y en obras, cosa que no entiendo como entre fase y fase, no se abre al público, pero en fín, al menos nos conformamos con ver la catedral por fuera, aunque es visitable el interior.
La Catedral de Guadix es uno de los ejemplos más claros de cómo un edificio religioso puede acumular siglos de historia en capas visibles. Está asentada sobre antiguos espacios de culto que se remontan a época romana y visigoda. Tras la conquista cristiana a finales del siglo XV, en el contexto de la Guerra de Granada, se decidió levantar un templo acorde al nuevo poder religioso, sustituyendo la mezquita mayor que había ocupado el lugar durante el periodo andalusí. La construcción no fue rápida ni lineal ya que comenzó a inicios del siglo XVI y se prolongó durante más de dos siglos, lo que explica la mezcla de estilos que presenta. Arquitectónicamente, la catedral combina una base renacentista con una evolución hacia el barroco, especialmente visible en su fachada principal, diseñada en el siglo XVIII.
Esa fachada es probablemente su elemento más reconocible, con un aspecto teatral y dinámico que contrasta con la sobriedad de otras partes del edificio. En su interior, el espacio responde más a una lógica renacentista, con proporciones amplias y ordenadas, aunque también incorpora añadidos posteriores. Este desarrollo por fases se debe en gran medida a problemas económicos, interrupciones y cambios de maestros de obra, algo bastante habitual en grandes construcciones eclesiásticas de la época. Una curiosidad interesante es que la catedral se levantó en una ciudad que fue sede episcopal desde muy temprano, lo que le dio una importancia religiosa considerable dentro del sureste peninsular. Además, Guadix es conocida por sus casas-cueva excavadas en la tierra, lo que genera un contraste llamativo entre la monumentalidad de la catedral y la arquitectura popular del entorno.
En cuanto a su estado actual, la catedral se conserva en buen estado general y sigue siendo un edificio activo tanto para el culto como para el turismo. Ha pasado por diversas restauraciones para mantener su estructura y recuperar elementos decorativos, especialmente en la fachada y en algunas capillas interiores. Las visitas que ofrece esta catedral, menos conocida, es más tranquila y menos masificada que otras como la de Catedral de Granada, permitiendo apreciar mejor sus detalles sin prisas. La Catedral de Guadix es un edificio que impresiona por su evolución histórica visible. Es un ejemplo bastante honesto de cómo se construían estos templos, lentamente, con cambios de estilo sobre la marcha y adaptándose a las circunstancias.
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