También llamado Castillo de las Caldas al encontrarse en la parroquia ovetense de la que toma su nombre. Es un castillo muy bonito pero del que se puede ver bien poco. En primer lugar porque es privado y no está abierto al público; y en segundo lugar, porque está rodeado de muros y sobre todo de árboles superaltos que tapan casi completamente todo el monumento medieval. Menos mal que la torre del homenaje esta sobre un promontorio y también es bastante alta, por lo que por algunos lugares del paseo fluvial se puede ver algo (a las fotos me remito).

El Castillo de Priorio está ubicado muy cerca del río Gafo, un afluente del Nalón a cuyo margen se sitúa el paseo fluvial antes mencionado. Se asienta sobre una pequeña colina, por eso sobresale un poco por encima de la arboleda. Además, la torre del homenaje se encuentra envuelta en una yedra lo que le da al conjunto un aire solitario y romántico. Su origen remonta a una fortaleza medieval antigua que según la tradición, fue fundado en la época de Alfonso II el Casto, durante el siglo VIII, como un pequeño fuerte. Más adelante, el castillo pasó a depender del Obispado de Oviedo, lo cual le dio una función más señorial y eclesiástica que puramente militar.

En la Edad Media también se utilizó como refugio por el noble Gonzalo Peláez. Documentos del siglo XIV mencionan su existencia, y en 1381 un tal García Álvarez de Palomar rindió pleito-homenaje como alcalde del castillo al obispo. Se hicieron reparaciones posteriores, como por ejemplo, en el siglo XV se reconstruyeron torres y muros. Con el paso del tiempo, la estructura original cayó en decadencia, hasta quedar en ruinas en el siglo XIX. Durante el mismo, Ramón Secades compró el terreno en estado ruinoso. Su hijo, Ángel Custodio Secades, reconstruyó el castillo siguiendo un estilo historicista o neogótico, inspirándose en castillos medievales castellanos. De esa reconstrucción nacen las dos torres altas almenadas y un cuerpo central, todo con una apariencia elegante y esbelta más cercana a un palacio romántico que a una fortaleza antigua.

Arquitectónicamente, el castillo reconstruido tiene dos torres flanqueando un edificio intermedio de menor altura. Sus almenas son visibles y las ventanas tienen formas ojivales, lo que refuerza el aire de castillo romántico. En cuanto a su estado actual, se conserva bastante bien desde su reconstrucción decimonónica. Una de las leyendas más conocidas del castillo habla de Irene, hija de Rodrigo, señor de Priorio, quien se enamoró de un paje llamado Pablo. Al enterarse Rodrigo, le atacó con su espada; Pablo se defendió, mató a Rodrigo, Irene lo maldijo, y Pablo se arrojó al río Gafo. Se dice que en una roca junto al río aún se ve una mancha rojiza.

Además, en la orilla del río, cerca del castillo, se mantiene un molino del siglo XIX con muros de mampostería, techumbre a dos aguas y mecanismo de tres muelas funcionando mediante un canal y cubo prismático de agua. La ubicación del castillo es estratégica, dominando la confluencia del río Gafo con el Nalón, sobre un promontorio moderado. El Castillo de Priorio es un ejemplo muy interesante de cómo una fortaleza medieval puede transformarse siglos más tarde en un palacio romántico sin perder su carácter legendario. ¿Es una belleza? o no es una belleza?
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