Aquí te quiero mostrar todos los castillos, yacimientos, castros, iglesias, catedrales, paisajes, etc, que he visitado junto a mi mujer, te cuento lo que nos han parecido, te muestro algunas fotos de las que hemos hecho, te cuento su historia y si las hay, algunas anécdotas, curiosidades o leyendas.
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lunes, 16 de febrero de 2026

Castillo de Magacela (Badajoz) ⭐⭐⭐⭐☆

    A pesar de estar en estado de semiruina, es un castillo que nos gustó muchísimo. Es un recinto muy grande y tiene en su interior, además de un cementerio, la Iglesia Vieja (y abandonada) de Santa Ana. Fue en este lugar, antes de la existencia del castillo, donde fue traicionado y asesinado, mientras dormía, por sus propios hombres, Viriato en el siglo II a C. Tras la traición, fueron a cobrar lo prometido por los romanos, a lo que el general Caepio respondió "Roma no paga a traidores".







    El Castillo de Magacela se alza sobre un cerro abrupto en la localidad de Magacela, en la provincia de Badajoz. La posición domina visualmente una amplia extensión de la comarca de La Serena, un territorio de llanuras onduladas donde cualquier elevación estratégica cobra un valor militar evidente. Desde arriba se controlan caminos históricos y vías naturales de paso, lo que explica que el lugar estuviera ocupado mucho antes de que existiera el castillo medieval. Hay restos que apuntan a presencia prerromana y romana en el entorno, y aunque no todo está excavado ni documentado con precisión, el cerro fue sin duda un punto fuerte desde tiempos antiguos. La fortaleza que hoy vemos responde sobre todo a la Edad Media, pero el cerro en sí es mucho más viejo que sus murallas.







    El origen del castillo como tal se sitúa en época islámica, probablemente entre los siglos IX y X, dentro del sistema defensivo de al-Ándalus en la zona occidental de la península. Formaba parte de una red de fortalezas que protegían el territorio frente a incursiones y aseguraban el control fiscal y militar del entorno rural. En ese momento, la construcción sería más sencilla que lo que vemos hoy, con murallas adaptadas al relieve, torres defensivas y un recinto principal donde se concentraba la guarnición. La conquista cristiana llegó en el siglo XIII, en el contexto del avance de los reinos cristianos hacia el sur. La zona fue incorporada al ámbito de la Corona de Castilla durante el reinado de Fernando III de Castilla, aunque la organización y consolidación del territorio se desarrollaron más claramente bajo Alfonso X el Sabio







    Tras la conquista, el castillo pasó a manos de la Orden de Alcántara, una orden militar que tuvo un papel decisivo en la defensa y repoblación de amplias zonas de Extremadura. La Orden convirtió el Castillo de Magacela en cabeza de una encomienda y en uno de sus centros de poder. Desde aquí se gestionaban tierras, rentas y jurisdicción sobre la población. La Orden de Alcántara reforzó y amplió la fortaleza. Se levantaron nuevos tramos de muralla, se adaptaron las torres y se reorganizó el espacio interior. El castillo presenta una planta irregular, muy condicionada por la forma del cerro. Las murallas dibujan un perímetro alargado y cuentan con torres de distinta planta, algunas semicirculares y otras rectangulares. 







    En el interior existieron aljibes para asegurar el abastecimiento de agua en caso de asedio, además de dependencias para la tropa y espacios de almacenamiento. Hoy muchas de esas estructuras están arruinadas, pero la traza general aún permite entender su organización. En cuanto a los siglos de mayor actividad, el castillo tuvo relevancia militar entre los siglos XIII y XV. A medida que la frontera con el mundo islámico se desplazó hacia el sur, perdió parte de su función estrictamente defensiva y se convirtió más en símbolo de poder señorial que en fortaleza de primera línea. Como ocurrió con muchas fortalezas extremeñas, la evolución de la artillería y los cambios en la guerra hicieron que su estructura medieval quedara obsoleta. No se transformó en fortaleza abaluartada moderna, por lo que su importancia estratégica fue disminuyendo.







     Dentro del castillo se encuentra la iglesia Vieja de Santa Ana, levantada sobre la antigua mezquita en el siglo XIII, por orden del Maestre Frey Ruiz Vázquez, lo que demuestra que el espacio no fue exclusivamente militar sino que también las Órdenes religiosas prestaban gran atención al rezo y el recogimiento como los grandes monjes guerreros que eran.  El castillo está ligado a leyendas locales, además de la la traición de Viriato, que hablan de tesoros ocultos y pasadizos secretos. No hay documentación que confirme la existencia de túneles extensos más allá de estructuras funcionales habituales en cualquier fortaleza, pero estas historias forman parte del imaginario popular. También es llamativo el contraste entre la aparente solidez del recinto y el estado actual de ruina parcial. Se conservan lienzos de muralla en pie y torres reconocibles, pero el interior está muy arrasado. Aun así, el conjunto mantiene una silueta poderosa que define el perfil de Magacela desde kilómetros de distancia.







Hoy el castillo se encuentra en estado de ruina consolidada. Ha sido objeto de intervenciones para evitar su deterioro total, pero no es una fortaleza completamente restaurada. Se puede visitar y recorrer, con precaución, y las vistas desde lo alto justifican la subida. El castillo, es un testimonio crudo de la historia fronteriza de Extremadura, donde órdenes militares, reyes castellanos y comunidades rurales compartieron escenario durante siglos. El Castillo de Magacela es una fortaleza medieval de origen islámico, transformada por la Orden de Alcántara tras la conquista cristiana en el siglo XIII, con su apogeo entre los siglos XIII y XV. Su arquitectura responde más a la adaptación al terreno que a un diseño idealizado, y su valor actual es tanto histórico como paisajístico siendo uno de los que mejor explican cómo funcionaba el control del territorio en una zona que durante siglos fue frontera, administración señorial y punto de vigilancia sobre una tierra abierta y extensa.


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