Aquí te quiero mostrar todos los castillos, yacimientos, castros, iglesias, catedrales, paisajes, etc, que he visitado junto a mi mujer, te cuento lo que nos han parecido, te muestro algunas fotos de las que hemos hecho, te cuento su historia y si las hay, algunas anécdotas, curiosidades o leyendas.
    Si te gustan los viajes y la cultura, este es tu blog. Puedes usar el buscador para encontrar algún castillo en concreto, puedes buscar por provincias o regiones y en definitiva, un sitio donde puedes encontrar información que te puede ayudar en tus viajes y visitas. 

    ¡¡Bienvenido!!

Menú flotante

domingo, 15 de marzo de 2026

Torre del Oro y Torre de la Plata (Sevilla) ⭐⭐⭐☆☆

    La Torre del Oro la he visto en infinidad de ocasiones pero, la de La Plata, aunque había oído hablar de ella, creía que estaba desaparecida pero no. Está incluida en la maraña de edificios de Sevilla, aunque no muy lejos de su torre hermana. Las dos torres fueron construidas más o menos en el mismo tiempo, sobre el siglo XIII. 







    Aunque son hermanas, a la vez son muy distintas entre sí. La distinción más apreciable es su estructura, una, la del Oro, es dodecagonal, o sea, doce lados y la de la Plata es octogonal. Sus nombres del oro y la plata se dice que era porque en una se guardaba el oro y en la otra la plata, pero eso no está comprobado. Lo más seguro es que lo de Torre del Oro viene de su recubrimiento que a la luz del sol sevillano resultaba de tonos dorados y a la otra, por analogía, pues se la denominó de la Plata. La Torre del Oro, la más conocida, fue construida para controlar el paso de los barcos por el Río Guadalquivir, para cobrar impuestos y también para defensa. La defensa consistía en tirar una cadena desde la torre del oro hasta una torre desaparecida que estaba en la otra orilla, en lo que hoy es el Barrio de Triana. La construcción comenzó a principios del siglo XIII durante el periodo almohade, probablemente hacia 1220 o poco después, cuando Sevilla formaba parte de al-Ándalus. 







    Estaba hecha principalmente de tapial, una técnica muy usada en la arquitectura islámica. Tras la conquista cristiana de la ciudad en 1248 por Fernando III, la torre siguió utilizándose con funciones militares y de vigilancia del puerto. Con el paso del tiempo sufrió varias reformas y ampliaciones. En el siglo XIV se levantó un segundo cuerpo también de planta dodecagonal y mucho más tarde, ya en el siglo XVIII, se añadió el pequeño cuerpo superior cilíndrico que remata la torre y que hoy forma parte de su silueta característica. La torre está asociada a un episodio muy conocido del asedio de Sevilla en 1248. Durante éste, la flota castellana dirigida por Ramón de Bonifaz consiguió romper la cadena con sus barcos, lo que permitió controlar el río y debilitó decisivamente la defensa de la ciudad. Este episodio quedó tan grabado en la memoria histórica que aparece representado en algunos escudos y relatos sobre la conquista de Sevilla.







    A lo largo de los siglos la torre tuvo usos muy diversos. Fue torre defensiva, almacén, oficina portuaria e incluso prisión en determinados momentos. También estuvo a punto de desaparecer. En el siglo XIX, cuando muchas murallas medievales de Sevilla fueron demolidas para abrir la ciudad y crear nuevos paseos, hubo proyectos para derribarla. Finalmente se salvó gracias a la oposición de algunos sectores que defendían su valor histórico. Desde finales del siglo XIX y especialmente tras varias restauraciones en el siglo XX, la torre se conservó como monumento histórico. Hoy la Torre del Oro se mantiene en buen estado y funciona como pequeño museo naval dedicado a la historia marítima de Sevilla y del Guadalquivir. Desde su parte superior se puede contemplar una buena vista del río, del barrio de Triana y del casco histórico. Con unos treinta y seis metros de altura y su planta dodecagonal tan característica, es uno de los elementos más reconocibles del paisaje urbano sevillano. 







    En cuanto a La Torre de la Plata está situada en la calle Santander, en la zona del Arenal, integrada hoy entre edificios y restos de la antigua muralla. A diferencia de la Torre del Oro, que quedó aislada junto al río, la Torre de la Plata todavía conserva parte del lienzo de muralla al que estaba unida. Formaba parte del mismo sistema defensivo almohade que protegía la ciudad por su frente fluvial y terrestre, en una zona estratégica próxima al puerto medieval. Tenía una función claramente militar, reforzar la muralla y proteger uno de los accesos hacia el puerto y el barrio del Arenal. La Torre de la Plata tiene planta octogonal, lo que la convierte en un elemento arquitectónico bastante singular dentro del conjunto defensivo sevillano. Estaba conectada con otras torres mediante los muros de la ciudad, formando un sistema continuo de vigilancia y defensa.







    Durante la Edad Media y los siglos posteriores la torre siguió formando parte de las defensas urbanas, aunque con el tiempo la muralla perdió importancia militar. Cuando en el siglo XIX comenzaron a derribarse muchos tramos de muralla para modernizar Sevilla, gran parte del sistema defensivo desapareció. La Torre de la Plata sobrevivió en parte porque quedó integrada en edificios y patios interiores, lo que la protegió de las demoliciones que afectaron a otras estructuras similares. Por ese motivo durante mucho tiempo pasó bastante desapercibida para muchos visitantes. Hoy la Torre de la Plata se conserva restaurada y forma parte de un pequeño conjunto de muralla visible desde la calle Santander. Es uno de los restos más interesantes del sistema defensivo almohade de Sevilla. 


    ¡¡Conoce y vive España!!















































No hay comentarios:

Publicar un comentario