Este castillo se encuentra en medio de una finca particular y no se puede visitar ni por fuera no por dentro. Nosotros fuimos por el carril y no nos encontramos ninguna vaya cerrada ni ningún cartel de Prohibido el paso ni nada por el estilo. Así que lo estuvimos viendo hasta que se acercó un "señor", el capataz supongo y nos echó de malas maneras, muy desagradable el tío sin dejarnos explicarle nada, ni nada. Si no quieres que nadie entre, cierra la puerta y, sobre todo un cartelito o algo ¿no?

Menos mal que ya teníamos nuestro "trabajo" hecho, fotos y videos para las RRSS. El Castillo o Torre del Tejado se encuentra en la finca del mismo nombre, dentro del término municipal de Calzada de Don Diego, en la provincia de Salamanca. Se trata de una fortaleza poco conocida precisamente por estar en una propiedad privada y que no puede visitarse libremente. Aun así, la torre que todavía se conserva constituye uno de los ejemplos más singulares de la arquitectura militar salmantina. Su construcción se sitúa entre los siglos XIV y XV, cuando el Reino de Castilla ya había consolidado su dominio sobre estas tierras. No nació como una fortaleza fronteriza, sino como un castillo señorial destinado a proteger una importante explotación agrícola y ganadera, controlar los caminos de la zona y servir de residencia a sus propietarios. Sesconoce quién ordenó levantarlo, pero a lo largo de su historia perteneció a destacados linajes castellanos y terminó integrándose en los dominios de la Casa de Alba.

Uno de los hechos más destacados de su historia ocurrió en 1643, durante la Guerra de Restauración de Portugal. Las tropas portuguesas intentaron apoderarse del castillo debido a su proximidad con la frontera, aunque la fortaleza logró resistir el ataque, demostrando que todavía conservaba cierto valor estratégico. El castillo presentaba un recinto de planta irregular construido con mampostería y piedra granítica, reforzado por torreones defensivos en las esquinas. Posteriormente se adosó una residencia señorial que transformó el conjunto en una vivienda fortificada. El elemento más destacado es la torre principal, de planta rectangular y sólidos muros, coronada por almenas y una galería de arcos de medio punto. Su mayor singularidad es el uso del ladrillo en buena parte de la construcción, un material poco habitual en los castillos de Salamanca y que algunos especialistas relacionan con la influencia de la arquitectura mudéjar, muy extendida en otras zonas de Castilla durante la Baja Edad Media.
Con el paso del tiempo la fortaleza perdió su función defensiva y quedó integrada en la explotación agrícola de la finca. Muchas de sus estructuras desaparecieron por el abandono y el reaprovechamiento de materiales, aunque la torre principal ha logrado llegar hasta nuestros días gracias a diversas labores de consolidación. Aunque hoy solo permanezcan algunos restos, el Castillo del Tejado sigue siendo un interesante ejemplo de las fortalezas señoriales levantadas en la Castilla bajomedieval. Su torre continúa dominando el paisaje del Campo Charro y recuerda una época en la que estas construcciones servían para defender las propiedades, administrar el territorio y simbolizar el poder de la nobleza.
¡¡Conoce y vive España!!





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